1. Ubicar las granjas en zonas que reduzcan
el riesgo de introducción de enfermedades.
2. En el momento de comprar animales,
usar sólo proveedores reconocidos de animales sanos: madres
sanas, centros de recría con altas normas de sanitarias.
3. Solicitar garantías de un
mínimo de enfermedades, realizar pruebas serológicas.
4. Implementar programas: Sanitarios,
de Vacunación, terapéuticos, de medicina preventiva
y curativa
5. Preparar e implantar campañas
de desratización y control de moscas
6. Asesoramiento permanente por parte
de un médico veterinario
7. Cercas Dobles: para evitar el ingreso
de otros animales
8. Evitar contactos de los animales
con transportes foráneos (transportes de alimentos, cerdos,
visitantes, otros); mediante de la separación de los sitios
de descarga y carga de los centros de cría.
9. Control de visitantes: la atención
a visitantes deberá ser realizada en sitios alejados de los
lugares de cría, ya que pueden ser portadores o transmisores
de algunas enfermedades.
10. Control del personal obrero y personal
técnico, aún cuando vivan en la granja. Manteniendo
el equipo limpio y ropa limpia.
11. El personal veterinario que tenga
que visitar dos o más granjas, no podrá realizar las
visitas a menos que espere un intervalo de 5 a 6 días de su
salida de la granja previa, a fin de prevenir la transmisión
de enfermedades de una granja a otra
12. Las granjas con un número
suficiente de animales que hagan viable económicamente la operación,
podrán tener su producción en tres sitios, lo que disminuye
el impacto de enfermedades, los cuales serían: Madres, Lechones
(Desarrollo, destete precoz) y Engorde; aplicando la política
de todo adentro y todo afuera (permaneciendo por 15 días como
mínimo cada sitio de producción limpio y sin animales.